ACB Liga Endesa

ACB Sin Rumbo

Mientras se celebra la final de la competición entre Valencia y Madrid, los responsables de la ACB andan de reunión en reunión tratando de aclarar qué va a ser de una organización que fue pionera en muchos aspectos, ya fueran estructurales, organizativos y deportivos, y que desde hace unos cuantos años, dejaron de ejercer ese liderazgo que tanto bien aportó al deporte en general y al baloncesto en particular.

Hace años que no lidera, cayeron en la autocomplacencia. Atrás quedaron esa exigencia de tener pabellones perfectamente acondicionados que han quedado repartidos por la geografía española, hoy con uso para el deporte y otro tipo de eventos que sin esa exigencia, hubiera tardado mucho en conseguirse. Un evento como la Copa del Rey, fórmula magistral que ha servido para que muchos países y deportes pusieran su foco en su organización y desarrollo. Probablemente el mejor evento deportivo a día de hoy.

Una organización que fue dando respuestas al demandado deporte profesional, creando un nuevo marco de actuación adaptado a los nuevos tiempos que se avecinaban para que todo el mundo se sintiera cómodo y partícipe del mismo. Fueron unos adelantados a su tiempo. Pero se pararon. Renovar esfuerzos y respuestas requieren ilusión y a veces atrevimiento. El famoso canon de entrada a la competición por el que tantos clubs deportivos se han quedado fuera de una enorme ilusión, generando frustración tras frustración, sensación tan tóxica para el mundo del baloncesto y por tanto perjudicial para sus intereses, no han sabido adaptarse a las nuevas realidades. Hoy día ha dejado de tener sentido ese canon. No han sido sensibles a las dificultades económicas actuales. Las instituciones públicas ya no están para sostener a un club profesional, raro es el caso que aún se pueda.

Bien es verdad que gestionar los egoísmos de sus miembros, socios del “club”, no es nada fácil. Los grandes caminan por su cuenta, quieren reducir la competición porque su atención gira en torno a la liga europea. Estos al final van a terminar teniendo una plantilla de 14 ó 15 jugadores, y 2 ó 3 entrenadores para aguantar toda la temporada. Se ve que ahora un equipo de los de antes ya no soporta tanta competición a sus espaldas. La clase media y los destinados a sufrir para mantenerse, asisten como espectadores que los grandes se definan y se comporten con solidaridad. Mientras, el liderazgo que la ACB debería ejercer, es sustituido por encuentros con la FEB y CSD, donde ambas organizaciones plantean alternativas de competición que la ACB descarta inicialmente.

En definitiva, asistimos cómo una organización, la ACB, siempre tan activa ha pasado a ser pasiva. La resolución de todo este lío no será sencilla, y desde luego, esa resolución no vendrá de su mano. Una ACB sin rumbo, esperando que le resuelvan un conflicto enquistado desde hace ya mucho tiempo. Un conflicto que delata esa falta de liderazgo de un deporte que necesita imperiosamente renovarse.

Pinceladas

  • Sin noticias. O alguna comunicación me he perdido, o seguimos sin noticias de la firme continuidad de Plaza en el banquillo de Unicaja. Ese silencio no aclara la contundencia en la decisión, tan fundamental para la construcción del equipo.
  • Nadal. La cantidad de aprietos que pone el eterno campeón al periodismo. Algunos hablan del renacer de Nadal si gana el décimo título de Roland Garros. Me pregunto, ¿renacer?, ¿tras nueve títulos? Entiendo la dificultad de escribir sobre Nadal, hace ya mucho tiempo que agotó todos los términos del diccionario.
  • Selección postemporada. Debería estar prohibido jugar después de la competición partidos oficiales que no fueran un Europeo o un Mundial. Qué cansino y qué riesgo de lesiones para jugadores estrujados de rendimiento.

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