Enviado por Javier Imbroda en
Artículo semanal publicado en Diario Sur

Zidane es el nuevo “Guardiola”, otra, “…con él nos sentimos mejor equipo…”. A la rajada de Benítez, la respuesta del vestuario fue aquella despreciando la trayectoria del entrenador. ¿Se acuerdan de todo esto? No hace mucho, más bien dos o tres semanas, todo un récord del despropósito. Simplemente es el resultado de una forma de hacer club que tiene el actual presidente del Madrid. Es decir, encaprichar un vestuario que ha convertido en deportistas consentidos, una serie de futbolistas, muchas veces generando más noticias fuera del césped que dentro.

No hacía falta tener una bola de cristal para vaticinar lo que iba a ocurrir. Un auténtico desastre institucional y deportivo. También desde estas líneas adelantábamos acontecimientos. ¿Quién no sale mal del Madrid? Nadie, ni siquiera su presidente que saldrá por la puerta de atrás, la que él mismo ha abierto tantas veces a numerosos emblemáticos deportistas: Del Bosque, Raúl, Casillas, F. Hierro, Valdano,…

La historia reciente del Madrid, es la historia del desprecio a la figura del entrenador. Un banquillo maldito promovido desde la presidencia. Es imposible que un equipo que vive sometido a tantas presiones, deje tan maltrecha la autoridad del entrenador en ese consentido vestuario. Consentimiento que se traslada a una actitud altiva y estúpida de muchos de ellos. Godín, jugador del Atlético, contestaba un comentario nada afortunado de Guti que infravaloraba la calidad del rival. Godín le respondía que a él lo enseñaron desde la humildad y el respeto. Valores que el madridismo siempre tuvo, y que pertenecen al pasado, un pasado ya muy lejano.

Me acuerdo cuando Camacho fue fichado, recibir llamada del presidente a los pocos días, para que no apretara mucho a determinados jugadores que tenían que ausentarse del entrenamiento por cuestiones publicitarias. Cuando Camacho vio que esto no era lo excepcional, sino lo normal, presentó su dimisión y se marchó.

Este es el Madrid actual. Ancelotti con la destitución de Benítez, comentó si siempre la culpa la tenía el entrenador. Es evidente que no, pero su presidente sigue tratando esa labor como un mal necesario. Podrían fijarse algo en el equipo de baloncesto, por si le dan alguna pista. Laso lleva desde 2011, y a pesar de estar cuestionado en algún momento (¡quién no lo está allí!), lleva obteniendo magníficos resultados y títulos. Y la trayectoria de Laso antes de llegar al Madrid era de recorrido corto.

Pues no lo ven, o no quieren verlo. Decía en este rincón hace un tiempo que Florentino se escondía tras Zidane, un mito con escasas horas de banquillo. Ahora queda al desnudo. Solo un milagro en forma de Champions lo podría medio arreglar, pero ese éxito no arreglaría el problema de fondo que tienen, tan solo lo aplazaría.

 

·        Málaga C.F. Nuevamente una injusticia arbitral deja al equipo sin una victoria. Esto de aplicar las tecnologías en el mundo del fútbol, evitaría estas situaciones. Pero este atraso de no aplicarlas, el fútbol no lo quiere resolver, y no entiendo aún el por qué. Lo que sí sé, es que el Málaga llevaría cuatro puntos más.

·        Caída libre. Las secuelas que dejaron al Unicaja la eliminación de la Copa del Rey, no solo no han sido superadas, sino que se agravan según pasan las jornadas. Las manifestaciones bienintencionadas de sus protagonistas, no tienen posteriormente ningún reflejo sobre la cancha. No solo está en cuestión esta temporada que puede convertirse, si no se remedia en un suplicio, sino qué modelo de club y equipo quieren para una institución que lleva demasiado tiempo sin rumbo, salvo estas dos pasadas temporadas donde Plaza, generó ilusiones que parecen disiparse a una velocidad endiablada en ésta.

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