Enviado por Javier Imbroda en
Artículo semanal publicado en Diario Sur

Las organizaciones son entes vivos, van evolucionando o involucionando, según los criterios generales que se establezcan, y su posterior desarrollo. En la mayoría de las ocasiones, son esclavos de los resultados, muchos de ellos inmediatos. Resultados a veces, sin perspectivas. Pero, ¿quién no trabaja por obtener resultados?

La alta competición no entiende de plazos, y sí mucho de resultados inmediatos. Lo que la semana anterior te valió, puede que a la siguiente no te sirva, o te haga dudar. Lo que en un mes quisieras renovar, al siguiente mes es posible que lo quieras cesar. Gestionar estos vaivenes impredecibles, no está al alcance de cualquiera. Un mes de alta competición, equivale a tres años de gestión de una empresa. Si además, careces de un modelo que te aporte cierta estabilidad en el tiempo en función de tus recursos, quedas a merced del penúltimo inquilino del banquillo, y sus acertadas o desacertadas decisiones.

Hace unos días, Manolo Castillo, director de este medio, se refería al Unicaja como un club desnortado. Un club sin rumbo, sin criterio, y hacía referencia a la historia pasada, donde sí la había. Manolo sabe de qué habla. Fue testigo excepcional y protagonista directo de aquella época. Pero al parecer, los actuales no se han enterado, o no han querido enterarse por motivos difíciles de entender que no tengan que ver con personalismos trasnochados. Pero es lo que hay.

Unicaja es víctima de su enésima reconstrucción. Con el desconcierto instalado en su ADN, deambula por la competición como un alma en pena. Plaza, protagonista de una reacción ilusionante en las dos temporadas anteriores, vive superado estos acontecimientos. Necesita ayuda. No es difícil entender que para un entrenador, tres temporadas al máximo nivel en el mismo lugar, suele ser muy complicado. No es que se te haya olvidado entrenar, ni que de pronto eres mal entrenador. Estos son pensamientos del hooligan o del periodista forofo de turno, que viven alejados de las interioridades de lo que es un equipo, y su vida diaria. Sencillamente, al margen de una planificación no acertada o  fallida, tu mensaje no cala igual que antes, se agota.

Si un mes de alta competición equivalen a tres años de gestión en una empresa, como decía antes, imaginen tres años compartiendo el mismo banquillo y vestuario. Una eternidad. Habrá excepciones, que las hay, pero eso, excepciones.

Unicaja es el resultado de fogonazos, de impulsos. ¿Qué modelo quiere?, antes ya tenía un modelo que fue desvirtuando, ¿y ahora?, ¿el de Querejeta, como se ha manifestado alguna vez?, ¿el de un club que se apoye en su cantera en un porcentaje equilibrado?, ¿cómo consigues identificarte con la afición?

Todos queremos ganar, y todos vivimos de nuestros resultados, unos más que otros. Pero lo que nos diferencia, es cómo conseguirlo, con qué camino te identificas dentro de tus posibilidades. Un camino que el Unicaja actual, no encuentra.

Pinceladas

·        Hablando de modelos. Para entender mejor las líneas anteriores. El Manchester United duda del fichaje de Mourinho, o lo ha descartado como entrenador para la próxima temporada. ¿Las razones?, un entrenador que no se distingue por apoyar a la cantera, santo y seña del modelo del club, y que sus períodos de responsabilidad, no van más allá de tres años. Desde ¡1937!, este club (Manchester United), siempre ha tenido a un jugador de su cantera en cada partido. Algo prodigioso. No discuten la calidad de Mourinho, fuera de toda duda, ni sus resultados. Pero allí, además de darle importancia a los resultados, les interesa y mucho, el cómo.

·        Borja Vivas plata. Nos tenía mal acostumbrados el bueno de Borja. Desde 2010 dominando el peso en España hasta este fin de semana. No tengo duda que volverá a competir para volver a ser lo gran campeón que es. Aunque con la plata, también lo es.

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